Buscar

Disclaimer / Advertencia

Advertencia: la información contenida en esta web es obtenida a partir de artículos científicos publicados en revistas médicas y es presentada de la forma más objetiva posible. No obstante, tanto la posibilidad de error, como el cambiante estado de la ciencia impiden garantizar que dicha información es absolutamente fiable o completa. En cualquier caso nunca, bajo ningún motivo, el lector debe intentar ser su propio médico a partir de los conocimientos que pueda adquirir a través de esta web. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, consulte a su médico de cabecera.

 

Introducción

maelanvert 1Algunas recomendaciones de alimentación están basadas en estudios observacionales y no siempre los datos de los estudios epidemiológicos se corroboran con estudios de intervención. Es decir, los datos de estudios observacionales establecen asociaciones, pero no causa-efecto, que permiten formular hipótesis para posteriormente testarlas con estudios de intervención. Algunos temas de discusión actual como el rol de los ácidos grasos saturados vs. ácidos grasos poliinsaturados omega-6 no tienen una respuesta definitiva. Por lo tanto, es necesario que se diseñen estudios bien controlados para resolver esas dudas. En otro orden de cosas, las decisiones que la población toma para alimentarse están, en parte, basadas en creencias. En este sentido es sorprendente que John Harvey Kellog sea más influyente en la nutrición actual que Charles Darwin. De hecho, todos hemos creído en algún momento de nuestras vidas que ciertos hábitos alimenticios eran correctos simplemente porque “dicen que ésto es bueno”.

Además, el dinero y la publicidad tienen una gran influencia en la toma de decisiones de la población a la hora de elegir los alimentos que consumen.

En lo que respecta a la ciencia, existen varios tipos de estudios con diferente capacidad de dar resultados concluyentes en base a los cuales establecer recomendaciones dietéticas a la población general.

a)    Estudios epidemiológicos. Estos estudios utilizan muestras grandes de población para ver el posible efecto de determinados factores en la salud y la enfermedad. Los pacientes son divididos en grupos de acuerdo a, por ejemplo, la cantidad de cereales que consumen y luego son seguidos durante largos periodos de tiempo para ver si hay diferencias en la incidencia de ciertas enfermedades o factores de riesgo entre los grupos. Estos estudios pueden establecer asociaciones pero no causa-efecto, es decir, si en el grupo que más cereales consumen hay menos infartos, esto no quiere decir que la causa de que haya menos infartos sea el consumo elevado de cereales. Esto es debido a que hay otros factores que no se han tenido en cuenta, o que es imposible tener en cuenta, y pueden alterar el resultado final. Típicamente, las personas “preocupadas” por su salud tienden a llevar un estilo de vida donde hacen más ejercicio, fuman menos, beben menos alcohol, consumen menos comida “basura”, duermen mejor y casualmente tienden a consumir más cereales integrales y menos carnes porque creen que es saludable. Entonces, si en el grupo que consumen más cereales integrales hay menos infartos no sabemos exactamente porqué.

b)    Estudios con animales. Este tipo de estudios sirve para verificar las posibles asociaciones encontradas en los estudios epidemiológicos. No obstante, los resultados derivados de estos estudios se suelen tomar con demasiado entusiasmo ya que la fisiología de un animal no es necesariamente idéntica a la de un ser humano. Como ejemplo, la adaptación que pueda tener un ratón a los cereales es muy diferente a la que podemos tener los seres humanos, y por eso muchas veces los resultados encontrados en animales no se replican en estudios con humanos.

c)    Estudios in vitro. En este caso, se utilizan muestras de células o tejidos humanos y se someten a un tratamiento con una sustancia para ver los efectos en un laboratorio. El inconveniente es que tanto las dosis utilizadas como el ambiente, al estar esa célula aislada del efecto de las cientos de hormonas y sustancias que segrega nuestro cuerpo, no es extrapolable a un organismo complejo como el nuestro.

d)    Estudios de intervención con dieta. En este caso tenemos dos grandes grupos: 1) los estudios metabólicos de corto plazo y 2) los estudios buscando “hard end points” a largo plazo. En ambos casos la fuerza científica del estudio es mucho mayor, sobre todo si se asignan los pacientes de forma aleatoria a los diferentes grupos y se utiliza un grupo control. En estos estudios si se puede establecer causa y efecto porque lo que se realiza es una intervención comparando dos grupos que son homogéneos entre sí al inicio del estudio. Si un grupo hace una dieta y el otro otra (o simplemente sirve de control sin hacer nada) y se ven diferencias significativas en los resultados, podemos concluir cual es la causa de esos cambios. Sin embargo, en los estudios metabólicos a corto plazo se buscan biomarcadores. Los biomarcadores sirven para medir el riesgo de padecer ciertas enfermedades, como por ejemplo, los niveles de LDL (llamado colesterol “malo”), en el riesgo cardiovascular. Uno de los problemas de estos biomarcadores es que no siempre existe suficiente evidencia para apoyar la hipótesis de que realmente aumenten el riesgo. Un claro ejemplo es el nombrado LDL que se cree que es un factor independiente de riesgo cardiovascular pero parece que el tipo, más que la cantidad, es más relevante. Otro inconveniente de los estudios metabólicos a corto plazo es que los efectos vistos en 3 meses puede que no se continúen con el tiempo. Algunas causas pueden ser que haya adaptaciones metabólicas iniciales y que luego no produzcan los efectos deseados, y principalmente hay que destacar el hecho de que la motivación y la adherencia al tratamiento no siempre es la deseada, ni al principio y a largo plazo. En otras palabras, puede que la dieta de intervención no corresponda con lo que realmente hace el paciente.

 

Como conclusión, necesitamos más estudios de intervención aleatorizados controlados a largo plazo para mejorar el conocimiento acerca del rol de los alimentos en la salud humana.

Maelan Fontes Villalba, MS

Maelan Fontes Villalba, MS

Algunas recomendaciones de alimentación están basadas en estudios observacionales y no siempre los datos de los estudios epidemiológicos se corroboran con estudios de intervención. Es decir, los datos de estudios observacionales establecen asociaciones, pero no causa-efecto, que permiten formular hipótesis para posteriormente testarlas con estudios de intervención.

Leer más

Universidad de Lund

Anuncio

NutriScience

Miembro del equipo de:
Anuncio

Conf. Dr. Staffan Lindeberg

Ver video
Video de la conferencia aquí

Canal Youtube

Visita mi Canal en Youtube
Anuncio

Acceso usuarios

El registro permite acceder a más contenidos de la web.